MODELO CANADIENSE DEL DESEMPEÑO

Los planteamientos filosóficos de partida del modelo “conciben al hombre como un ser que necesita estar ocupado, lo que supone la adquisición de muchas formas de actividad, normas y roles, que van a tener efecto crucial sobre la calidad de vida, también plantea todas las experiencias del hombre se rigen bajo el yo, bajo la individualidad (mental, físico, sociocultural y espiritual)” (Polonio, 2003).

La CAOT (citado por Polonia, 2003) refiere que el modelo se centra en la adaptación, este definido como la práctica centrada en el cliente y la actividad definida como el núcleo del proceso de Terapia Ocupacional todo esto se entiende desde la percepción de dar autoconfianza y que esta sea la prioridad frente a una enfermedad o discapacidad.

Por último, según (Polonio, 2003), el modelo está compuesto por cuatro aspectos importantes que son: físico, psíquico, sociocultural y espiritual, estos interactúan de manera circular, tomando a la persona en un sistema dentro de más sistemas siendo este quien se relacione con todo lo demás, de esto se puede considerar que el aspecto más importante es cómo el sujeto interactúa con los componentes externos, cómo se adapta y cómo logra superar las necesidades de él mismo.

MODELO CANADIENSE DEL DESEMPEÑO

Problemas y desafíos:

Los problemas del desempeño ocupacional pueden ser desencadenados desde los factores personales, como retraso en el desarrollo o discapacidades; los factores ocupacionales, como dificultad para estar frente a presentar dificultades ante nuevas tecnologías; y los factores del entorno, como las limitaciones para el acceso.

Del mismo modo, el mismo autor comenta que estos problemas se generan cuando no hay equilibrio entre el sujeto, el entorno y la ocupación y todos estos tres pueden contribuir a la influencia negativa en el desempeño ocupacional (Kielhofner, 2006).

Intervención terapéutica:

Kielhofner (2006) afirma:

El enfoque de intervención centrado en el cliente se distingue por el respeto del terapeuta frente a las opiniones de la persona, la responsabilidad compartida entre el cliente y el terapeuta, el terapeuta provee información que le facilita a la persona la tarea de tomar decisiones acerca de las necesidades ocupacionales. Por otro lado, la práctica se centra en la facilitación, guía, reparación, educación, inducción, escucha, reflexión, aliento o cualquier colaboración con el sujeto para que participe en el modelado de su vida.

Para la intervención se deben identificar los componentes del desempeño ocupacional y las condiciones del entorno que contribuyan a tratar los problemas, se deben identificar fortalezas y recursos de la persona y se deben negociar los resultados (Kielhofner, 2006).

Polonio (2003) contempla otros aspectos importantes de intervención que son:

  1. La planificación del programa debe estar basada en la autovaloración de las necesidades del cliente, 2. Debe implicarse al sujeto en el establecimiento de objetivos y en el diseño e implementación del plan, 3. Se debe tener en cuenta el entorno en el que el logro de los objetivos es significativo, y 4. Se debe indicar el plan específico de intervención y sus enlaces con otras intervenciones.

Todo esto hará que el cliente, pueda determinar sus prioridades y defina sus objetivos, dirigidos a restaurar, mantener o desarrollar la función buscando siempre su estabilidad. Para esto, también es necesario que no sólo se centre todo al cliente, si no que el terapeuta brinde las estrategias para que se tenga un apropiado proceso terapéutico, por ende, el terapeuta debe brindar una buena relación terapéutica, generar motivación y considerar la espiritualidad el sujeto, esto también se acompaña de definir el problema, valorar y puntuar el grado del mismo, reevaluarlo y darle seguimiento, logrando así resultados satisfactorios.

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